27 Octubre 2009
Estaba necesitando hacer una limpieza en mí: tirar algunos
pensamientos indeseados, lavar algunos tesoros que estaban medio
oxidados. Entonces saqué del fondo de las gavetas recuerdos que no
uso y no quiero más.
Tiré afuera algunos sueños, algunas ilusiones.
Papeles de presente que nunca usé, sonrisas que nunca dí.
Tiré fuera la rabia y el rencor de las flores marchitas que estaban
dentro de un libro que nunca leí.
Miré para mis sonrisas futuras y mis alegrías pretendidas y las
coloqué en una caja, bien ordenaditas.
Saqué todo de adentro del armario y lo fui tirando al suelo:
pasiones escondidas, deseos reprimidos, palabras horribles que nunca
hubiera querido decir, heridas de un amigo, recuerdos de un día
triste.
Pero también encontré otras cosas… ¡y muy bellas!: un pajarito
cantando en mi ventana, aquella luna color de plata, el poner del
sol. Me fui encantando y distrayendo, mirando cada uno de aquellos
recuerdos. Me senté en el suelo para poder escoger.
Arrojé directo en el saco de la basura los restos de un amor que me
hirió.
Tomé las palabras de rabia y dolor que estaban en el estante de
encima, pues casi no las uso, y las tiré fuera en el mismo instante.
Otras cosas que aún me hieren, las coloqué aparte para después ver
lo que haré con ellas, si las olvido o las envío al basurero.
Era en aquella caja, en aquella gaveta en que uno guarda todo lo que
es más importante: el amor, la alegría, las sonrisas, un dedito de
fe para los momentos que más la necesitamos.
Recogí con cariño el amor encontrado, doblé ordenadito los deseos,
coloqué perfume en la esperanza, pasé un pañito en el estante de mis
mentas y las dejé a la vista para no olvidarlas.
Coloqué en los estantes de abajo algunos recuerdos de la infancia,
en la gaveta de encima los de mi juventud y colgado bien a mi
frente, coloque mi capacidad de amar. Y principalmente, ¡la de
recomenzar!.
servido por wanda
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27 Octubre 2009
Había una mujer que tenía una enfermedad incurable que le habían
dado tres meses de vida, así que empezó a poner sus cosas en orden,
llamó a su guía espiritual, le llevó a su casa a discutir aspectos
de su última voluntad, le dijo qué canciones se cantarán en su
ceremonia de cuerpo presente, qué lecturas hacer y qué trajes lucir
para ser enterrada, también solicitó ser enterrada con su Biblia
favorita.
Todo estaba en orden y el guía espiritual se estaba preparando para
irse cuando la mujer recordó algo muy importante para ella, hay algo
más… "¿qué es?" dijo el guía, "quiero ser enterrada con un tenedor
en la mano derecha".
El hombre se quedó pálido y miró a la mujer sin saber que decir.
¿Eso le sorprende o no?, le preguntó la mujer.
Para ser honesto estoy intrigado con su solicitud, dijo el guía.
La mujer le explicó… "todos los años que he asistido a eventos
sociales y cenas de compromiso siempre recuerdo que se retiraban los
platos de la mesa principal, alguien inevitablemente se me agachaba
y me decía "quédate con el tenedor", esa era mi parte favorita
porque lo bueno estaba por venir, como pastel de chocolate o pie de
manzanas, algo maravilloso o sustancioso, así quiero que me vea la
gente dentro de mi ataud con un tenedor en mi mano y quiero que se
pregunten… "¿Qué es lo que va ha hacer con ese tenedor?". Después
quiero que usted les diga que me quedé con el tenedor porque lo
mejor está por venir".
Los ojos del guía espiritual se llenaron de lágrimas de alegría
mientras abrazaba a la mujer despidiéndola.
Yo sabía que esta sería una de las veces que hablaría antes de su
muerte, pero también sabía que la mujer tenía un mejor concepto del
cielo que él, ella sabía que algo mejor estaba por venir. En el
funeral la gente pasaba por el ataud, y veía el precioso vestido que
llevaba, su Biblia favorita y el tenedor en su mano derecha.
Una y otra vez el guía espiritual escuchaba la pregunta… "¿qué es
lo que va a hacer con el tenedor?, una y otra vez él sonrió y les
explicó.
Así que la próxima vez que tomes un tenedor en tus manos, recuerda
que ¡lo mejor está por venir!.
servido por wanda
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27 Octubre 2009
Dios Dijo:
A veces, ustedes se sienten como cayendo desde lo alto de la montaña. Sin embargo, amados, no existen alturas desde las cuales caer. No hay lugares altos ni bajos. Cuando se sienten cayendo de lo alto, están cayendo en la ilusión.
Los eventos y condiciones de sus vidas cambian, pero el camino que recorren es firme y recto. No se pueden caer. Pueden vagar y tomar desvíos, pero el camino en el que se encuentran nunca se pierde de vista. Sólo lo físico les hace tropezar. Sólo lo físico tiene esa capacidad.
Ustedes lamentan esto y aquello de la vida. Se lamentan de las pequeñas cosas y con frecuencia olvidan el océano del cual surgen. Hay mares que atraviesan, y su rumbo es recto, y su destino seguro. ¿Por qué hay preocupaciones en su mente?
Allí es donde están las preocupaciones, sólo en su cabeza.
Mas es su corazón quien dirige el viaje. Su cabeza crea la necesidad de reparar y desesperar, mientras que su corazón siempre es un buen viajero. Su intelecto presiona sobre su corazón. Sáquenselo de encima a su corazón. A su mente pensante le gusta tener su momento de gloria, aunque esté fuera de foco. Ella vira a la izquierda. La mente superpensante pretende ser quien les rescata, sin embargo es dicha mente la que predice el peligro.
No digo que la mente no sea importante. Digo que es muy importante. Se ha escabullido en su corazón, y ahora se abre camino a empujones, pensando en su propio favor y no en beneficio de ustedes. La lógica les decepciona una y otra vez. No existe lógica en permitir a la mente ser más poderosa que su corazón. Su mente hace tropezar a su corazón, y se queda mirando astutamente, de brazos cruzados y con una mueca en su cara como si siempre hubiera sabido que debería y no debería haberse hecho…
Con frecuencia su mente piensa "¿Qué es lo inteligente ahora?¿Qué es lo hábil de hacer en este caso? Déjenme brillar. Dejen que el corazón sea el sometido. Sólo es un bombín. Yo regularé el corazón. Yo le diré qué hacer y cuándo. Yo soy más astuto. Porque el corazón es un pequeño bote a remos, y yo soy un gran transatlántico. Yo guiaré al corazón. El corazón necesita ser sometido. No piensa por sí mismo. Yo le protegeré. Yo evitaré que salga magullado. Yo le brindaré un pasaje seguro. Yo lo pondré bajo el mesón y lo alejaré, dejándolo bajo mi supervisión. El corazón es como un chico imprudente, mientras yo soy una sabio administrador".
Mas sin importar cuánto control persiga la mente, sin importar cuánta desolación crea y culpe al corazón, su corazón continúa latiendo, y es demasiado grande como para ser constreñido en un lugar cerrado.
Francamente, su mente es un matón. Atropella rudamente al corazón. La mente no tiene sensibilidad. Sólo tiene pensamientos, y perpetuará sus pensamientos. SU mente se pone a sí misma en el primer lugar, su brillo, su ostentación, mientras su corazón es Mi Siervo. De alguna manera, su mente ha puesto un yugo a su corazón, y le hace arrastrar una carga del pasado, siendo que el pasado no es una carga que valga ser acarreada. Su mente fustiga a su corazón hasta la sumisión, pero el corazón nunca olvida su verdadero lugar. SU corazón es el príncipe encantado que está dormido bajo la apariencia de un adulador.
Venga, conviértanse a Mi forma de pensar. Incentiven a la mente para tener otros pensamientos, Incentiven a su mente para preguntar frecuentemente "¿Qué es lo que el amor haría acá? ¿Cómo se vería el amor en esta situación?
Y así la mente comenzará a escuchar al corazón y a ponerse de rodillas para agradecer sus latidos, sus dones hacia la humanidad y su lealtad hacia Mí.
Traducido por: Alexiis
servido por wanda
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27 Octubre 2009
Servir es sembrar… sembrar semillas buenas.
Servir es atender a cualquiera que nos llame, no a quienes, a su
vez, puedan alguna vez servirnos a nosotros.
Servir es sembrar siempre… siempre… sin descanso, aunque sólo
sean otros los que recojan y saboreen las cosechas.
Servir es mucho más que dar con las manos algo que tienes, es dar
con el alma lo que tal vez… nunca nos fue concedido.
Servir es distribuir afecto, bondad, cordialidad, apoyo moral, amor
y, muchas veces, ayuda material.
Servir es repartir alegría, infundir fe, estima, admiración,
respeto, gratitud, sinceridad, honestidad, libertad, optimismo,
confianza y esperanza.
Servir es, en verdad, ¡dar más de lo que recibimos en la vida… y
de la vida!.
"SERVIR ES SER COMO EL ÁRBOL DEL SÁNDALO… QUE PERFUMA EL HACHA QUE
EN OCASIONES LE HIERE".
servido por wanda
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27 Octubre 2009
En ocasiones todo nos parece carente de recursos
En ocasiones el reloj no se detiene o corre despacio
En ocasiones nos resulta la vida aburrida
En ocasiones todo lo vemos y sentimos en plan negativo
En ocasiones, algo nos azota y hace encontrarnos mal
En ocasiones el dia nos parece noche
En ocasiones los detalles parecen olvidados
En ocasiones nos sentimos tristes y solos sin más
En ocasiones alguien parece traicionarnos
En estos casos, me gustaria transmitirte que pese a todo
La vida es preciosa
que el sol alumbra cada dia
Y que eso que hoy te resulta penoso, mañana lo verás mejor, pues, cada noche, una estrella te acompaña y está contigo.
Pero, particularmente, me encantaria decirte:
Cuando te suceda esto
Cuando las fuerzas te empiecen a flaquear, CONFÍA
Alguien estará ahí para tenderte una mano.
Cuando las nubes no te dejen ver la claridad del sol, APARTALAS
Pues, de otra forma, no lograrás ver las estrellas sino la oscuridad de la noche
Cuando no puedas dormir cada noche SUEÑA
Solo se cumplen aquellos de quienes los tienen
Cuando alguien te falle sin más, NO TE DETENGAS
nunca perderás tú, si no él
la vida se encargará de recordarselo
Cuando tengas un buen amigo CONSERVALO
es el mejor regalo
la mayor fortuna que puedes tener, ya que este, jamás te fallará
Y no olvides, cada dia al levantarte de dar gracias por lo que tienes, no por lo que se quedó atrás.
Solo de esta forma, podrás lograr esa paz interior tan deseada, la tuya, y lo que es mejor, la de los tuyos.
anónimo
servido por wanda
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27 Octubre 2009
Cuando estés totalmente sola,
falta de cariño;
con el corazó dispuesto a amar y a querer sin medida...
Te deseo AMOR.
Cuando estés confundida y no te sea posible creer en nada...
te deseo FE.
Cuando tu ánimo este por el piso,
tu corazón lleno de tristeza, tu alma llena de amargura,
y no llegue la sonrisa a tu boca...
Te deseo FELICIDAD.
Cuando estés exaltada, nerviosa,
tu espíritu esté inquieto,
y en la noche te sea imposible conciliar el sueño...
Te deseo PAZ.
Cuando estés en necesidad,
hambrienta, sedienta, con frio, sin abrigo...
Te deseo ABUNDANCIA.
Y CUANDO TE VEAS EN LA NECESIDAD DE UN AMIGO,
RECUERDA QUE... AQUI ESTARE
servido por wanda
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27 Octubre 2009
No pienses en los tropiezos,
que has de tener en la vida;
si quieres lograr tus sueños,
¡Tienes que llegar arriba...!
Nadie ha dicho que sea fácil;
nada en la vida lo es,
pero, poniendo tu esfuerzo;
¡todo lo podrás vencer...!
¡Nunca dejes de luchar!
Sólo los cobardes cejan;
quedándose rezagados,
ni siquiera huellas dejan...
Lucha por lograr tus metas;
por tus sueños alcanzar,
aunque sea duro el camino;
proponte siempre llegar...
No importa la edad que tengas,
éste es el diario vivir;
en la Universidad de la vida,
a veces hay que sufrir...
Valora lo que posees;
tu comportamiento hablará.
Vive con fe y esperanza,
¡ Todo a su tiempo, llegará...!!
servido por wanda
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27 Octubre 2009
Aunque no escribas libros...
eres el escritor de tu vida.
Aunque no seas un artista...
puedes hacer de tu vida una obra de arte.
Aunque no entiendas de cine...
tu existencia puede transformarse
en un film exitoso y extraordinario.
Aunque cantes desafinado...
tu existencia puede ser una hermosa canción.
Aunque no entiendas de música...
tu vida puede ser una magnífica sinfonía.
Aunque no hayas estudiado
en una escuela de comunicaciones...
tu vida puede transformarse en un reportaje modelo.
Aunque no tengas gran cultura...
puedes llegar a ser un gran sabio.
Aunque tu trabajo sea humilde...
puedes convertir tu día en una obra maestra.
Aunque tangas 40, 50 o 60 años...
puedes ser tan joven como quieras.
Aunque las arrugas ya marquen tu rostro...
puedes tener una extraordinaria belleza interior.
Aunque tus pies sangren en los tropiezos
y piedras del camino...
tu rostro puede sonreír.
Aunque tus manos conserven las cicatrices
de los problemas y de las incomprensiones... tus labios pueden ser agradecidos.
servido por wanda
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