No se puede evitar que los pájaros vuelen sobre nuestra cabeza pero podemos evitar que hagan nido sobre ella. Es un decir que conocemos. ¿Qué podemos aprender de ésto? Cuando muchas veces no podemos evitar que los problemas aparezcan o vuelen sobre nosotros. Por ejemplo, Vamos a suponer que un pájaro es el problema. ¿Lo dejaríamos posar en nuestra cabeza? Claro que no .

No dejarlo que se anide en nuestra mente. Pero tristemente eso es lo que hacemos. El cual da vueltas y poco a poco se acomoda en nosotros. Y ya anidado empieza a empollar.

Lo mejor que debemos hacer es pedir a Jesús que nos ayude , que estos problemas no se aniden en nuestra mente. Para no perder la comunión con nuestro Señor.

Así que cuando un problema se aparezca entrégaselo a Dios que lo resuelva , que El es el maestro. El asunto si se lo damos a El, o que se anide en nosotros. Tuya es tu decisión diaria.
Mil bendiciones........