Hay ocasiones que nos preguntamos por qué nos ocurren ciertas cosas que a nuestro entender no son justas ni tienen sentido. Hay ocasiones que en el medio de la batalla y de la prueba empezamos a cuestionar y a juzgar a Dios, y no tomamos un tiempo para darle gracias a Dios por lo que nos sucede, porque El nos dice en su palabra que todo obra para bien. Te pido que leas la siguiente historia: El único sobreviviente de un naufragio estaba sobre una pequeña e inhabitada isla. El estaba orando fervientemente, pidiendo a Dios que lo rescatara, todos los días revisaba el horizonte buscando ayuda, pero ésta nunca llegaba. Cansado, eventualmente empezó a construir una pequeña cabaña para protegerse, y proteger sus pocas posesiones. Pero entonces un día, después de andar buscando comida, él regresó y encontró la pequeña choza en llamas, el humo subía hacia el cielo. Lo peor que había pasado, es que todas las cosas las había perdido. El estaba confundido y enojado con Dios y llorando le decía "¿Cómo pudiste hacerme esto?". Y se quedó dormido sobre la arena. Temprano de la mañana del siguiente día, él escuchó asombrado el sonido de un barco que se acercaba a la isla. Venían a rescatarlo, y les preguntó: "¿Cómo sabían que yo estaba aquí?". Y sus rescatadores le contestaron: "Vimos las señales de humo que nos hiciste....." Es fácil enojarse cuando las cosas van mal, pero no debemos de perder el corazón, porque Dios está trabajando en nuestras vidas en medio de las penas y el sufrimiento. Recuerda la próxima vez que tu pequeña choza se queme.... puede ser simplemente una señal de humo que surge de la GRACIA de DIOS. Por todas las cosas negativas que nos pasan, debemos decirnos a nosotros mismos, DIOS TIENE UNA RESPUESTA POSITIVA A ESTO.

Antes de pelear y cuestionar a Dios démosle gracias y gloria.