El carpintero y la casa
Utilizaba materiales de inferior calidad y no ponía atención en los detalles, en fin, el trabajo del carpintero en aquella última casa, era deficiente, era una desafortunada manera de terminar su carrera. Cuando el hombre terminó su trabajo y su jefe fue a inspeccionar la casa, este le entregó al carpintero las llaves de la puerta principal, diciéndole: "Ésta es tu casa, es mi regalo para ti por todos esos años de servicio."
¡Que tragedia! ¡Que pena!, si solamente el carpintero hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, la hubiera hecho de manera totalmente diferente.
¡Ahora tendría que vivir en la casa que mal construyó!... Así que está en nosotros, construimos nuestras vidas de manera distraída haciendo las cosas con desgano, no estando dispuestos a poner lo mejor de nosotros mismos en nuestras vidas... Y al paso de los años, vemos con pena la situación que hemos creado y encontramos que estamos viviendo en la casa que hemos construido
Si lo hubiéramos sabido antes, la habríamos hecho diferente, pensamos. Así que amigo, piense como si fuera el carpintero. Piense en su casa... Cada día clave un clavo, levante una pared o edifique un techo. Construya con sabiduría. Es la única vida que podrá construir. Inclusive si solo la vive por un día más, ese día merece ser vivido con alegría y dignidad acciones del pasado. Su vida mañana será el resultado de sus actitudes y acciones hechas hoy.
Autor desconocido
Colaboración de Mary Méndez
Estados Unidos
