Ella o él…
Sostuve una relación con un hombre espectacular durante once años de mi vida. Fue mi primer y único novio. La relación era perfecta y nos complementábamos de una forma en la cual nadie podrá volver a hacerlo conmigo. Durante esos años, cada uno de nosotros pensábamos estar seguros del amor que nos profesábamos.
Nuestras familias nos querían mucho y hasta se afirmaba que nos quedaríamos juntos. Los problemas no eran ajenos a nuestra relación (económicos, de entendimiento, mentiras, etc.) pero lográbamos salir adelante. Sin embargo, la monotonía no fue ajena tampoco y eso nos llevó a que cada uno tuviera sus aventuras e irónicamente, esto ventilaba la relación (claro esta que el otro no se enteraba).
Siempre afirmé que “el día que termine con él es porque me volví lesbiana o porque me quiero quedar solterona” y ¿adivinen que pasó? En el lugar donde trabajaba, conocí una nena muy linda y madura. Fuimos amigas (aún estaba con mi novio) y poco a poco se comenzó a dar cierta química que, en lugar de asustarme me atraía.
Ella ya era lesbiana pero yo desconocía esto (muchos lo desconocemos). Pasó el tiempo y nos enredamos, nos enamoramos y terminé con él. Pasaron seis meses y nos fuimos a vivir juntas pues en la casa de ella la situación era muy difícil y en mi casa ya sospechaban y a raíz de mi irreverencia, no permitía que se metieran en mi vida (a pesar de tener una familia fantástica) nos fuimos.
En ese tiempo de convivencia, nos conocimos más. Ambas nos preocupamos mucho la una por la otra, pero la diferencia de edades (doce años) se hace presente y también los genios de cada una. Ya nos hemos faltado al respeto, ella ha atentado contra su vida y me ha dicho que si no estoy con ella, se mata.
Tu dirás, que tontería pues déjala y ya. Pero no es fácil, por que estoy segura que lo hará y además aún tengo sentimientos hacia ella (y hacia él). Además, no estaría lo suficientemente tranquila sabiendo que alguien se quitó la vida por culpa mía.
Aún veo a mi ex, somos los mejores amigos del mundo y sé que cada vez que nos vemos, cada uno de nosotros quisiera gritar y pedir que regresemos, pero no se puede.
Él sabe que estoy con ella, pero yo no se con quien esta él. Sólo se que está tratando de rehacer su vida y por lo menos le ha ido mejor que a mí, pues vivo esperando la oportunidad y fuerza de poder decidirme y decir tranquilamente hoy quiero estar con ella… o con él.
Colaboración de Afrodita
México
