Es el amor a distancia… ¿Cómo un ventilador?
Más allá del tiempo que me quedé tuve que irme, y fue entonces donde descubrimos que por más que no creíamos en el amor a distancia, esto ya no era una aventura, sí era amor, inseguros y con mucho miedo a salir lastimados nos animamos a transitar esta experiencia que se cruzaba en nuestro camino. Él viajó muchas veces a visitarme y yo también lo hice, nos conocimos cada vez más, y nos enamoramos más, pasaron los meses y ya soñábamos con nuestra propia familia, era todo tan diferente, íbamos a mil, y nunca tuvimos miedo de caer, quizá eso nos hizo fuertes, cuando en los momentos difíciles la distancia se hacia sentir...
Así pasó el tiempo, seguimos juntos y un día nuestra hija vino a cambiarnos la vida, cuando nos enteramos fuimos las personas más felices del mundo, aún seguimos con nuestra distancia, pero también en ella estaba nuestro amor y su máximo fruto, Martina. Es cierto, un embarazo a distancia no es fácil, y por momentos parece que ese ventilador que se había encendido a mil, perdía fuerzas y funcionaba bajito, pero el secreto está en la fuerza que poseemos para luchar por lo que amamos, siempre y cuando ese amor sea compartido, nuestro amor había crecido, ya no pensábamos en dos sino en tres, no era tan fácil viajar…
Las cosas se tornaban difíciles, pero bastaba ver la pancita crecer, para poder sacar las fuerzas necesarias para enfrentar las dificultades que ahora nos ponía la vida... No hubo un día que dejemos de luchar, a veces se cansó él y bajaba los brazos y ahí estaba yo, para recordarle lo mucho que lo amaba, y a veces me cansaba yo, y estaba él recordándome que habíamos alcanzado juntos, nuestro gran sueño… Una familia... El amor a distancia no es fácil, cuesta más, pero lo que más nos cuesta es lo que a la larga más disfrutamos...
Nosotros no hemos pasados muchas cosas que nos hubiesen gustado juntos, pero ahora cuando ya al fin logramos erradicar nuestra distancia, cada día que amanecemos juntos nos parece un milagro y lo disfrutamos como si fuera el primero, porque no olvidamos lo mucho que nos costo lograrlo... Solo me queda decir para concluir… Nuestra historia, cualquiera historia de amor a distancia, y cualquier amor que parezca imposible que... “Los grandes sueños no necesitan alas… Sino trenes de aterrizaje para alcanzarlos"
Colaboración de Ambar
Argentina

alejandra rojas navarro dijo
Es hermoso loque escribisted al momento que lo leia estaba llorando xq mi cituacion es similar pero espero tambien al igual que tu qlgun dia estar con el amor de mi vida
14 Julio 2009 | 06:56 AM