Solo tú sabes tu sufrir
El único que permanecía imperturbable era el enfermo. Uno de sus amigos, sorprendido, le preguntó lo siguiente:
-¿Cómo es que puedes encarar la proximidad de la muerte con tanta paz y todavía te sonríes? Nosotros –continuó- estamos tristes por la idea de que puedas dejarnos.
-Es sencillo –contestó el hombre-. Yo estoy aquí acostado mirándolos a todos cómo sufren, y se ven bastante mal.
Y me digo a mí mismo: caray, tienen tan terrible aspecto que estoy seguro que cuando el ángel de la muerte llegue se va a confundir.
Probablemente se lleve a uno de ellos y a mí me deje aquí un tiempo más.
Autor desconocido
