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Reflexiones,Pensamientos Positivos y Poemas para tu Alma

MI INTENCION ,ES QUE TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE NECESITEN UN MOMENTO DE REFLEXION PUEDAN HACERLO,PUES TODO LO QUE ENCONTRARAN AQUI LES AYUDARA A LOGRARLO"DIOS LOS BENDIGA"

21 Noviembre 2008

El enemigo sigue ahí

Omairé contemplaba con mirada perdida la explanada de la fortaleza.

Desde la torre más alta del castillo se divisaba hasta el bosque, en el
mismo confín de su pequeño dominio. Había elegido el torreón más alto
para abarcar el máximo espacio y poder precisar los resultados de la
batalla.

Por un instante abandonó con el pensamiento la realidad y pensó
que estar en lo más alto para ver más no importaba mucho, sino que lo
verdaderamente importante era estar lo más cerca del cielo, de Dios.

Pero comprendió que desde aquella posición, en contra de sus soldados, se encontraba impune, fuera de las lanzas y las saetas.

Quiso ver su campo de batalla como si fuera un Dios y no por querer vanagloriarse de su acertada estrategia, sino para acaparar a todos sus soldados, a los vivos y a los muertos, a los heridos y a los mutilados.

Recordó las palabras de su padre el Rey –“la derrota es contemplar la victoria” y miró en dirección al bosque donde los rezagados del ejercito enemigo aún corrían para llegar a su orilla y guarecerse en la maleza. Se sintió satisfecho porque hoy se encontraba del lado de los victoriosos.

Se sintió orgulloso de su ejercito, como los buenos generales que ante la
adversidad y la minoría saben refundir en sus soldados la fortaleza y la
valentía que el miedo infringe a los que se sienten en minoría.

Su silencio se vio perturbado por la alocada llegada de Alkame, su
capitán mayor.

- Señor – dijo Alkame con voz nerviosa – el enemigo ha huido. El campo de batalla esta desierto. Sólo las ascuas de las hogueras irrumpen con sus tenues humos. Hemos retirado a nuestros muertos y heridos y el enemigo ha huido en desbandada, buscando temerosos la protección del bosque.

Omairé, sin dejar de mirar la explanada, respondió:

- No te engañes, mi amigo y capitán Alkame, el enemigo sigue ahí.

- Señor – respondió el valeroso guerrero – podéis Vos mismo comprobarlo, el enemigo ha huido dejando sus muertos y mutilados sobre la hierba. En la explanada no hay batalla. Nuestros soldados enarbolan las banderas y proclaman afanosos la victoria conseguida.

Omairé volvió la cabeza y miró a su amigo. Le clavó con la mirada y
permaneció en silencio durante un tiempo. Se adivinaban lágrimas en sus
ojos.

- Querido Alkame – el enemigo no se ha ido, sino que sigue ahí
acechándonos, más no se atreve a entablar batalla alguna.

- Mi Señor – respondió el valeroso capitán – con cien hombres que
tenemos por miles que forman su cuerpo, ¿cómo es que no desean entablar batalla?.

Omairé volvió a mirar la explanada y con voz grave anunció:

- Alkame, tu valor ciega la verdad. El enemigo sigue ahí y siempre
estará acechándonos, pues quieren nuestras tierras, nuestras casas y
nuestra riqueza.

El único enemigo que tenemos es nuestro propio miedo a
enfrentarnos a la realidad.

Cuando vencimos nuestro miedo y salimos a la lucha afanosos y unidos todos al mismo grito, ellos se batieron en desbandada porque decían – ahí vienen hombres valerosos y temerosos de su Dios.

A ellos no hay espada, ni saeta ni tropa alguna que puedan
pararles, pues aún de muertos seguirán luchando y la batalla nunca
terminará -. Alkame, cuando vencimos nuestro miedo vencimos la batalla y ganamos a nuestro enemigo.

Ellos venían resignados a ganar y cuando contemplaron nuestra firme presencia se confundieron y eso les hizo vacilar. Alkame – continuó Omairé – hemos ganado sin mover una lanza y eso nos hará fuerte eternamente pues el mito andará de boca en boca y atemorizará a cuantos quieran luchar con nosotros.

Y ambos amigos, Rey y capitán, contemplaron el campo de batalla. Las
tenues luces del ocaso asomaron por las copas de los árboles. La ilusión
de ser libres de nuevo volvió al corazón de aquellos dos hombres. Y
ambos, indiferentemente, procuraron a la misma vez llenar a la tropa y
al pueblo con la grandeza de la victoria conseguida. Y se sintieron
tranquilos.

Colaboración de Juan Manfredi
España

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hola, mi nombre es wanda,soy nacida y criada en el pueblo de SANTA ISABEL,P.R.donde curse la secundaria,luego curse bachillerato en enfermeria en LA UNIVERSIDAD CATOLICA PONCE,P.R.,luego de haber trabajado por 3 años en el area dePONCE,decidi trasladarme al AREA METROPOLITANA,donde continue trabajando. Soy una persona ,amigable,sincera,servicial,me gustan los retos, soy amante a la lectura, y he decidido hacer esta pagina para compartirla con todos ustedes a quien respeto,por eso he recopilado REFLEXIONES,PENSAMIENTOS POSITIVOS Y POEMAS PARA TU ALMA, para todos ustedes,espero que les guste.y puedan disfrutar de lo que aqui encontraran, hecho con mucho amor,y espero les sirva de bendicion,como lo ha hecho conmigo"QUE DIOS LES BENDIGA"

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