Todos hemos visto el Arco Iris, pero es posible que nunca hayamos pensado en el significado de sus colores. Las cosas no son por casualidad, ni porque sí.

El ROJO es el color que representa el amor, el romance y la pasión. Es el color de las rosas más hermosas y de la sangre que lleva la vida.

El NARANJA es el color de la abundancia, de la madurez de las frutas, de la cosecha del otoño y de las puestas del sol más hermosas.

El AMARILLO representa la felicidad, el sol y las flores más alegres y brillantes.

El VERDE es el color de la naturaleza, de la hierba, de los árboles, de los campos y del bosque. El verde representa la esperanza.

El AZUL es el color de la vida, del cielo, representa el aire que respiramos, y el agua que cubre la tierra.

El INDIGO es el color de la noche y de los sueños.

El VIOLETA representa la paz y la tranquilidad, es también el color de los tenues rayos del sol al amanecer.

La vida está llena de colores, pero si tú deseas disfrutar de un Arco Iris, tendrás que aprender a tolerar la lluvia…

El Arco Iris sólo es visible después de la tormenta, y siempre que estemos expuestos a la luz del sol. De la misma manera, sin la luz de Dios alumbrando nuestra vida, después de la tormenta sólo experimentaremos miedo, dolor, desconfianza. . .

“Así que abre tu mente y tu corazón a Su luz y aunque experimentes dificultades, problemas y tormentas, podrás saber que Él sigue interesado en ti, que no te olvida y que te ama incondicionalmente; cuando en el horizonte de tu corazón puedas ver Su Arco Iris”