En la vida te encontrarás con golpes fuertes que no se pueden evitar. Son cosas que nos dejan sin aliento, con un sabor de sal y lágrimas. En la vida sucede que no estamos solos y ante ello formamos cadenas de unión, no siempre con las personas acertadas, por el contrario, la equivocación nos lleva más de una vez a escribir en un cuaderno una frase del alma. Es un pedido del corazón de sentirse amado(a) por alguien. Más ese alguien, muchas veces se fue. Ya no está más.

Es cuando sentimos el dolor de ya no ser en su vida, cuando un abismo nos abraza fríamente en la soledad de una habitación.

Pero la vida continúa, todo a nuestro alrededor sigue su marcha tal como siempre y sin embargo, se nos hace un nudo en la garganta, una opresión que no nos abandona en ningún momento. Todo parece detenerse en el tiempo. Experimentamos la triste conversación con nosotros mismos.

¡Que difícil, Dios mío! decimos, ¿qué hacer para recuperar su atención, su amor? Y se nos ocurren tantas cosas... pero, ¿vale la pena realmente? Solo si contestamos a unas simples preguntas, objetivamente, sin compasión, ni miramientos de ninguna clase, entonces podemos estar cerca de sacar la mejor conclusión, aunque nos duela, pero al razonar, meditar y reflexionar, podremos decirle adiós desde el interior con menos sufrimiento y mayor fortaleza espiritual.

Piensa: tú eres una criatura del universo que vive, ama y siente como otras criaturas igual a ti. Tienes posibilidades de triunfar, tantas, como de fracasar, ¿verdad? si por un instante dejaras de ver y prestarle atención a la posibilidad de fracasar, entonces comenzarías vislumbrar el triunfo.

Los seres humanos son seres sociales, todos tienen un punto que los enraíza y los fija en una posición dentro del esquema social y universal. El mundo por todos observados es similar en todos los casos. Vemos y percibimos el mundo tal como lo hace otro ser humano, sea que resida en la China como en América, en Europa como en Asia. Todos perciben el mundo a través de los sentidos que han sido educados para percibir de una forma y no de otra. Aquella persona que modifica su visión y percepción del mundo, comienza a ver otras realidades que no están sujetas al mundo por todos conocido, son realidades espirituales, energéticas y dimensionales que interactúan en nuestro cotidiano mundo.

El amor es uno solo pero las formas de amar son muchas. No te niegues la posibilidad de conocerlas a todas. No te quedes con una única fórmula que hasta ayer pareció infalible. Sabes, cuando uno ha dejado de ser el centro de atención del otro sobreviene un desgarro interior producto de un enlace efectivo entre dos personas, filamentos muy sensibles quedan flotando en el espacio, arrastramos con nosotros esos filamentos.... como ropas desgarradas y la gente lo nota. Sabe de nuestra tristeza. Todo pasa en la vida, como pasan las nubes en el cielo.

Todo pasa como pasa una hora, de un momento a otro. En casos así debes purificar tu espíritu, con música, respirando profundamente, y si tienes deseos de llorar, hazlo. Llora todo lo que sientas y luego, mírate al espejo. Pregúntate por la persona que ves allí. ¿Esa es la imagen de tu persona?

Algo en tu interior te dirá que no. Pero mírate bien, no esquives la mirada y no intentes tampoco agredirte. Tan solo piensa, ¿eso eres tú?.... en el vacío de tu alma, un eco te dará la respuesta.

Todo avance en la vida lleva consigo una marca de sufrimiento. Lo único y necesario es que no hagas de esa marca la publicidad de tu vida, es tan solo un recuerdo del alma, un accionador interior que te impulsa a dejar el pasado atrás, mirar hacia el futuro, reconocer lo bueno que tienes en la vida por vivir, aspirar profundamente, señalar hacia adelante y acelerar un poquito más tu corazón. Tus pasos se encaminarán hacia un nuevo despertar.

Sé fuerte, sé feliz. Sonríe, por favor, no dejes que las manchas oscuras del ya no ser acaparen tu luz y trata de encontrar en lo pequeño, la magnífica posibilidad de ampliar tu percepción.
No te dejes vencer, que a pesar de tanta tristeza, el mundo tiene motivos hermosos para ser feliz.

¡ Vive ! Algún día te tocará a ti ayudarle a otra persona a vivir y seguramente lo harás mejor que nadie...