Ni la tristeza, ni la desilusión,
ni la incertidumbre, ni la soledad...

... nada me impedirá sonreir.

Ni el miedo, ni la depresión,
por más que sufra mi corazón...

... nada me impedirá soñar.

Ni la desesperación ni la desgracia,
y mucho menos el odio o alguna ofensa...

... nada me impedirá vivir.

Aun equivocándome y aprendiendo,
todo me será favorable...

... para que yo pueda siempre evolucionar,
perseverar, servir, cantar,
agradecer, perdonar, recomenzar.

Quiero vivir el día de hoy
como si fuese el primero...

...como si fuera el último,
como si fuese el único...

Quiero vivir este momento
como si aún fuera temprano,
como si nunca fuese tarde...

Quiero mantener el optimismo,
conservar el equilibrio y
fortalecer mi esperanza...

Quiero recomponer mis energías
para prosperar en mi misión y
vivir alegremente todos los días...

Quiero caminar con la certeza de llegar,
quiero luchar con la certeza de vencer.

Quiero buscar con la certeza de alcanzar,
quiero saber esperar para poder realizar
los ideales de mi ser...

EN FIN, quiero dar lo máximo de mí,
para vivir intensa y maravillosamente

¡TODOS LOS DÍAS DE MI VIDA!

Si vivo así, día a día,
mi vida será para los demás...
¡un verdadero rocío!
Texto extraído de un pps que me envió Matilde de Cuba a mi correo. Gracias amiga!!! :)

Susu