Disfruta contemplando agradecido y admirado las maravillas de naturaleza: el firmamento con sus nubes de algodón, el agua que corre cantarina, un árbol cargado de flores, frutos, nidos y trinos, una piedra con su tesoro de silencio, una flor tersa y perfumada, la hierba movida por el viento. Goza de las bellezas naturales y agradece al Creador que haya creado este paraíso para tu deleite y reposo. No seas un extraño en medio de la belleza de la creación.

Un eficiente método para acrecentar tu nivel de bienestar personal es trabajar por el bienestar de tus semejantes. Busca un espacio importante en tu vida para hacer algo en beneficio de la humanidad, o por lo menos, en beneficio de las personas a tu alrededor. Cada uno cosecha lo que siembra Así, tu vida se irá llenando de las mismas vivencias felices que compartes y de la misma alegría que le ayudas a vivir a los demás.

Cada mañana, al despertar, alégrate sintiendo que gozas de un nuevo día para disfrutar de los bienes que Dios te ha concedido. Cuando eres bueno para otros, eres mejor para Dios. Agradece al Creador el precioso don de tu vida y la posibilidad de crecer y superarte cada día. Aprovecha toda oportunidad de servir y compartir amorosamente, mejorarás ostensiblemente tu calidad de vida.

Trabaja sereno y sin angustias para que seas más eficiente. No te agites en exceso, pues no eres una máquina, conserva prudente calma. Sigue las normas de seguridad y las directrices del sentido común, para que evites fatigas excesivas, errores graves o accidentes. Para que no vivas a las carreras, levántate con tiempo suficiente en la mañana y cultiva una disciplina ordenada para que alcances a atender todos tus compromisos de la mejor manera.

Siente que la vida es una feliz oportunidad. Expresa siempre pensamientos positivos y constructivos, sabes que puedes salir adelante en todo lo que verdaderamente te propongas. Quien mantiene esta actitud pone en juego la ley de atracción por afinidad y sólo atraerá cosas buenas y positivas. Si la aplicas con constancia y regularidad, lograrás el milagro de tu propia realización. Fija tus ideales en tu conciencia y repítelos hasta que formen parte de su inconsciente y sean parte integral de tu manera de ser, de actuar y de pensar.

La felicidad que usted ha venido buscando con tanto afán, no se encuentra en las cosas materiales ni en otras personas, se encuentra dentro de usted mismo. Lo importante no es tener mucho, sino apreciar, valorar, agradecer, aprovechar y disfrutar lo que se tiene. Conocemos personas que tienen mucho pero no son felices. Piénselo.   Confíe más en usted mismo. Usted tiene, en su interior, increíbles y maravillosas capacidades para poder crecer y realizarse como persona. No necesita parecerse ni imitar a nadie; confíe más en su intuición, interiorícese y escuche la voz de su conciencia. En su interior usted puede encontrar las respuestas que necesita. Cualquier persona con quien te cruzas en tu camino, puede ofrecerte una lección importante para tu vida; aquellos a quienes desprecias o a quienes no tratas con la debida consideración, también están tratando de existir con los recursos o aprendizajes que poseen; cada quien puede enseñarte su lección: algo que podrías hacer o algo que deberías evitar; de todas maneras es aprendizaje.  Cualquier pensamiento, acción o palabra negativa que usted utilice con las personas a su alrededor, sólo le generarán respuestas negativas que se volverán, aumentadas, contra usted mismo. Si usted genera energías negativas, por rabia, frustración, resentimientos, impaciencia o intolerancia, usted será la primera víctima de tal negativismo. Recuérdelo.  

Propóngase encontrar hoy, y cada día sin excepción a partir de hoy, algo que le haga sentirse feliz, algo de qué sentirse orgulloso y satisfecho. Disfrute HOY de algo bello, nuevo, agradable o alegre que pueda encontrar a su alrededor, o haga usted mismo algo que le haga sentirse especialmente feliz y mejor si puede hacer feliz a alguien más. Enriquezca su día, cada día.

Si usted está leyendo este mensaje... eso quiere decir que está vivo y si está vivo es porque la fuerza vital de Dios está con usted, entonces aprovéchela y haga algo positivo HOY, haga algo de lo que pueda sentirse orgulloso y satisfecho al concluir su jornada, satisfecho con usted mismo y agradecido con el Padre.

No se ponga triste, no se apure, no se angustie ni se deprima por haber cometido algún error, tómelo positivamente y considérelo un aprendizaje, una importante lección. Lo grave no es equivocarse, lo delicado es seguir cometiendo el mismo error; analice, busque, piense en donde estuvo su equivocación e intente remediarla; de esta manera cada error se convertirá en un paso adelante y en una lección aprovechada positivamente.  Jamás se compare con nadie, ni a su favor ni en contra; cada cual recibe de la vida lo que ha merecido y cosecha lo que ha sembrado. Oriéntese a lograr lo mejor de usted mismo y de su vida; cada cual tiene una diferente misión para cumplir y lo que hace felices a unos puede ser la infelicidad para otros; concéntrese sólo en sus ventajas y beneficios. No pretenda entender ni juzgar por qué Dios hace esto con algunos y aquello con los otros. Piense únicamente en lo que Dios le ha dado a usted y trate de aprender cada lección y aprovechar sus experiencias. Cada persona debe recorrer un camino diferente; concéntrese en lograr suyo y en superar sus propias metas. Un excelente sistema para aprovechar mejor nuestra vida es: enfocarse en dar y compartir. Todo lo que tengas que hacer y decir, enfócalo hacia el beneficio de alguien y de todos; será la mejor manera de aprovechar tus capacidades, y todo lo que hagas pensando en el beneficio de los demás, te quedará bien hecho y te permitirá disfrutar más de quien eres. Usted ha venido a esta vida a cumplir con una misión y a encontrar su camino hacia el mayor grado de bienestar posible; enfóquese en crecer, en mejorar, en encontrar respuestas y en hallar su propio camino; no piense más en los obstáculos, enfóquese hacia el mejor aprovechamiento de sus capacidades y en el mejoramiento de su calidad de vida. Enfoque sus problemas, sus preocupaciones y sus angustias desde el punto de vista de lo que usted puede hacer para superarlas y no desde lo que ellas pueden hacer para destruir y amargar su vida. Indudablemente usted es más, puede más y vale mucho más que lo que le preocupa; no se dedique a angustiarse, dedique sus mejores esfuerzos a las soluciones. Lo más importante de su vida no es lo que tiene, ni lo que hace; lo único realmente importante en su vida es lo que usted ES. Si usted ES positivo, alegre, optimista, creativo, recursivo; si usted es amable, cordial, gentil y buena persona, nade de eso depende de lo que tiene; dele más importancia a lo que usted ES y procure SER cada vez más y mejor! Así enriquecerá su vida! Las personas a su alrededor, su familia, sus compañeros, sus amistades, clientes y conocidos, no le querrán más y no le recordarán mejor por lo que usted tiene, sino por ser quien ES y por las cosas que hace y dice. Procure mejorar internamente y superarse en lo que hace por y para los demás; estas son las cosas que le merecerán prestigio, respeto y aceptación. Procure ser el MEJOR en lo que hace, procure la excelencia en lo que se ocupe, en su trabajo, en su estudio y en sus relaciones familiares, laborales y personales, sin importar qué es lo que hace; cualquier trabajo y cualquier actividad serán dignas y le proporcionarán crecimiento si usted procura hacerlas lo mejor que le sea posible exigiéndose a usted mismo. Busque su propio nivel de excelencia. Usted ha venido a esta vida a cumplir con una misión y a encontrar su camino hacia el mayor grado de bienestar posible; enfóquese en crecer, en mejorar, en encontrar respuestas y en hallar su propio camino; no piense más en los obstáculos, enfóquese hacia el mejor aprovechamiento de sus capacidades y en el mejoramiento de su calidad de vida.   Enfoque sus problemas, sus preocupaciones y sus angustias desde el punto de vista de lo que usted puede hacer para superarlas y no desde lo que ellas pueden hacer para destruir y amargar su vida. Indudablemente usted es más, puede más y vale mucho más que lo que le preocupa; no se dedique a angustiarse, dedique sus mejores esfuerzos a las soluciones.