METAS ESPIRITUALES
Autor_fuente: Eduardo Sánchez Elizalde
"Para el que no sabe a qué puerto se dirige, no hay ningún viento favorable\". Esta era la frase que traía un artículo de una revista y que llamó mucho mi atención por la profundidad de su mensaje, ya que muchos de nosotros vivimos por vivir, trabajamos por obligación, y hacemos quizás muchas cosas sin saber realmente por qué las hacemos o, qué queremos lograr con ellas. Es decir, no tenemos metas que nos indiquen cuál es el objetivo de nuestros ideales, y en tal virtud, deambulamos por la vida sin motivaciones propias que nos animen a fortalecer el alma y el espiritu para conseguir dichos ideales.
Pero, ¿Sabía usted que todo esto que hemos mencionado es producto de la falta de metas espirituales? Porque quien tiene a Dios en su corazón, lo tiene todo, y quien desconoce a Dios o no quiere conocerlo, camina en oscuridad y no tiene una luz que lo guie, que ilumine su camino y lo conduzca por senderos de bien hacia la conquista de sus más grandes anhelos ... Cualquier destino le parece bueno, y en tal circunstancia el peligro nos acecha y existe más probabilidad de tomar el camino equivocado, el que más tarde nos traerá solo lamentos.
¿Qué hacer entonces?... Incluya a Dios en sus planes. Piense que en todo cuanto usted vaya a realizar le irá mejor si usted deposita todo en las manos de Dios. Consulte con Él y dígale, que si tal o cual proyecto conviene a su vida, a su familia, a su empresa, que le facilite los medios, las fuerzas y la capacidad necesarias para llevarlo a cabo, o si no conviene que Él mismo ponga todos los obstáculos para que no se lleve a cabo. No estoy diciendo que no haga planes, o que no tiene derecho a tenerlos, ¡no! por el contrario, hágalo, pero por favor, no se olvide de lo más importante, cuente con la voluntad de Dios.
Por lo tanto, si no lo ha hecho antes, a partir de ahora, despierte con ánimo, dé gracias a Dios por todo lo que le da y trácese cada día metas espirituales cuyos objetivos principales sean, ser mejor persona, mejor esposa, o esposo, mejor madre,o padre, mejor hijo, mejor empleado, en fín, mejor ser humano ... Porque si usted se esmera por ser cada día mejor y deposita sus metas, sus sueños en manos del Creador, le aseguro que el camino no será más fácil, pero sí más seguro, porque su meta más grande siempre será llegar a Dios.

Walter Turcios dijo
Ciertamente, no debemos olvidar que no solo somos materia, sino tambien espíritu, por tanto nuestras metas deben tener esa visión espiritual, y acercarnos a Dios es primordial que toda nuestra vida cobre sentido y tenga la dirección correcta, pues Dios es la fuente de todo, de sabiduría, conocimiento, valor, fe, voluntad, amor. Y cuando nos nutrimos y de ÉL, inebitablemente se desbordará a quienes no rodean, transformado así, no solo a nosotros mismos, sino a nuestra familia, lugar de trabajo, estudios, etc.
10 Enero 2011 | 03:31 PM