Empaquetar y retraerse
Las fortalezas o poderes espirituales del ser son los verdaderos recursos
que nos ayudan a mantener equilibrio en las situaciones que se nos
presentan como una prueba o un desafío. Son estas capacidades internas
nuestro verdadero soporte. Dos de las más relevantes, que hay que
practicar y desarrollar con constancia y perseverancia, son el poder de
empaquetar y el de retraerse e interiorizarse.
EL PODER DE EMPAQUETAR
Es la habilidad de dejar de lado todos los pensamientos inútiles en un
momento, de forma que uno se sienta liviano y libre de las cargas y
preocupaciones. Aunque tengamos muchas responsabilidades, dejamos de
considerarlas como preocupaciones. Al ir a lo profundo del ser, nuestras
preocupaciones por las actividades limitadas externas -del pasado,
presente o futuro- se empaquetan por ese período de tiempo limitado, y
experimentamos una nueva dimensión en forma de conciencia ilimitada.
EL PODER DE RETRAERSE
Es la habilidad de desapegar la mente de la situación actual manteniendo
al mismo tiempo una conciencia completa. Retraerse de esta forma nos
permite observar la escena desde una perspectiva objetiva. Tenemos un
mayor control sobre nuestros pensamientos y comportamiento y podemos
comprender mejor nuestras emociones, porque contemplamos la escena
como lo haría una tercera persona o como lo haría un director.
