Un maestro al despedirse de su discípulo, luego de haberle enseñado todo lo que necesitaba para defenderse en la vida, le dijo:

"Mi amado discípulo, ya te he enseñado todo lo necesario para salir triunfante en ésta vida, sin embargo me falta darte este último regalo (entregándole un trocito de papel doblado). Y añadió:

Cuando estés en los momentos más tristes de tu vida: Lee el papelito.

Cuando te encuentres en problemas y sientas que no puedes más: Lee el papelito.

Cuando te sientas incomprendido y muy sólo: Lee el papelito.

Cuando te sientas la persona más feliz de ésta tierra, y que nada te falta: Lee el papelito.

Cuando te encuentres en los momentos más angustiantes de tu vida: Lee el papelito.

Entonces luego de escuchar al maestro, el discípulo leyó el papelito y decía:

"Solo el amor de Dios es eterno,
nada más puede perdurar para siempre"

Uno de los principales problemas que tenemos los seres humanos, es que le damos dimensiones de eternidad a los problemas, y creemos que estarán con nosotros siempre. Cuando tengas un problema muy serio, debes recordar y te tienes que convencer de que eso va a pasar, y que si hay algo que perdura para siempre es el amor de Dios, aunque hay situaciones muy duras y tristes para todos, debes saber que esas cosas van a pasar, y que la vida debe continuar como lo ha hecho desde la creación del mundo y como seguirá hasta que se termine.

Recuerda que nunca serás abandonado por tu creador, y que no hay nada que te pueda apartar de su pensamiento.

Agradecemos este aporte a
Ing. Arturo Quirós Lépiz