No permitas que la calumnia arruine tu vida.  Sé fuerte

y aprende a superar los rumores con dignidad.  Jamás

des razón al calumniador.

 

Perdona a los que te difaman.  Son personas débiles y

envidiosas que merecen tu compasión.

 

No importa lo que digan o lo que piensen de ti.  Lo

importante es tener la conciencia limpia y seguir adelante,

como si nada hubiese pasado.

 

Nadie, ni siquiera los difamadores, logran engañar a

todos por mucho tiempo. Pues la palabra dice

que todo a su tiempo sale a la luz y

nuestros actos hablan mas de lo que somos

que las mismas palabras.

 

Obrando según tu conciencia, el tiempo demostrará

a todos que el calumniador estaba equivocado y la

victoria será tuya.