La vida nos envuelve en un sin fin de momentos que a la larga dañan nuestra integridad moral y nuestra vida,  llegando incluso a afectar a nuestros propios hijos, algo que nos duele mucho más que mil palabras.

Yo quiero contarles una historia triste, una historia de una mujer que admiro, quiero, y sobre todo que respeto... porque déjenme decirles que la conozco, que sé cuánto está sufriendo en este momento y como mujer la entiendo y comprendo, pero hay situaciones en nuestras vidas que no podemos detener, que no podemos controlar, como es la calumnia, la envidia, el resentimiento que llena el corazón del ser humano cuando alguien no le agrada.

Ella es una mujer hermosa en todos sentidos, con una sonrisa bella, franca, sabe dar sin esperar recibir a cambio nada, llegó a mi ciudad un día cualquiera con su familia y se instaló haciendo suyos todo el entorno en que vivía, con esa determinación y fuerza que la caracterizan fue dominando los campos en los que se comprometía y se hizo una mujer a quien se quería con tan sólo tratarla. Destacó en muchas cosas, se hizo parte de la sociedad por el ámbito en que se desenvolvía su esposo, sobre todo se dio a querer, ha hecho amigos, tanto hombres como mujeres, pocas amistades sinceras, tan pocos que se pueden contar con los dedos de las manos, se hizo amiga de un conocido de esta ciudad y por el tipo de trabajo de ambos se les miraba juntos, aclaro por motivos de trabajo, teniendo aparte una hermosa amistad, él igual que ella casado, pero con problemas en su hogar por esa amistad, ella con un esposo envidiable que le tiene absoluta confianza porque sabe qué tipo de mujer tiene como esposa.

Los celos no se hicieron esperar, las envidias no se hicieron esperar y como tal, siendo ella parte importante de un grupo, fue blanco de intrigas, de calumnias tan fuertes que mucha gente llegó a dudar de su integridad. Sólo quienes la conocen saben qué tanto es verdad y qué tanto es mentira... Una amiga muy cercana a su familia y a con la que tenía un gran vínculo de amistad, le dio la espalda. Sin molestarse en indagar la verdad, tomó las calumnias emitidas en su contra y se hizo a un lado retirándole su amistad.

¡Cuánto duele cuando una persona a quien quieres te da la espalda! Las calumnias sobre su integridad como mujer van marcando su vida, la llaman "la amante", y siendo ella de otra ciudad, es juzgada duramente...

Hoy ella con sus hijos se va de esta ciudad, triste y lastimada. Tiene que llevar consigo el peso del castigo de haber entregado su amistad, de haber sido noble, y entregar de sí todo lo que tenía, un cariño limpio que la sociedad manchó y que hoy destruye su vida lentamente.

¿Ustedes que opinan amigas?

con mucho cariño
Shoshan