Lo que debemos aprender como siervos de Dios.
En una oportunidad una joven sentada en la banca de un parque, le agradecía a Dios por todo lo que ha creado para nosotros. Esa joven con una sonrisa en sus labios le decía a Dios: “Señor, hoy quiero agradecerle porque me ha dado una familia hermosa” ¡Señor, hay tantas personas que han perdido a su familia y hoy quisieran abrazarlos, pero ya no pueden!
Mientras ella conversaba con Dios, vino a su memoria una escena donde abrazaba a su madre y besándola le decía: ¡Mami te quiero! Y recordando esto lloro, porque aunque tenía el privilegio de tener a su madre junto a ella, tenía mucho tiempo que no le decía “Mami te quiero”. Hermano (a), ¿desde cuándo no le dice a sus seres queridos que los quiere?
Dios dice en su palabra que debemos honrar a nuestros padres, y es doloroso saber que hay muchos (as) hermanos (as) que no le dan el apoyo suficiente a sus padres. Ni le dicen con frecuencia que los quieren. Hermano, ¿desde cuándo no abraza a sus padres? Usted tal vez dirá, ¡es que mi padre me abandono ya hace mucho tiempo y no me nace decirle te quiero!
Y si en realidad le importara me hubiese buscado, y mira, no lo ha hecho, ¿por qué tengo que buscarlo ahora y decirle te quiero? Yo le diré porque tiene que buscar a su padre o a su madre, en fin, cualquiera que fuera el caso. Lo debe buscar para demostrarle que el amor de Dios está en su corazón, que si él o ella no fue capaz de pedirle perdón por haberlo (a) abandonado, hermano (a), hágalo usted.
Se entiende que antes no lo hacía porque no había conocido a Dios, pero ahora que lo conoce, ¿por qué aún no lo ha hecho? Dios de muchas maneras habla a nuestras vidas, porque Él desea moldearnos, purificarlos, que nuestro rostro refleje su gloria. Por eso hoy quiere que perdone a su padre o a tu madre.
Cuando lo haga, Dios con una sonrisa en sus labios, dirá desde el cielo “estoy alegre por ti mi siervo (a)”. Hermano (a), ¡cuán hermoso es el amor de Dios! todo lo perdona, todo lo espera y todo lo cree… El amor de Dios hace de lo imposible, posible.
Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame y seré más blanco que la nieve.
Salmos 51:7
Colaboración de Valentina
Venezuela
