La Alegría del Padre

Proverbios 23:24

“Mucho se alegrará el padre del justo, Y el que engendra sabio se gozará con él”

Ya se acerca el día del Padre y por primera vez en mi corta vida voy a vivirlo no solo como hijo, sino que ahora como padre, pero meditaba sobre esto y me preguntaba lo siguiente:

¿Por qué se celebrar el día del Padre?, puesto que los que deberíamos celebrar somos nosotros los padres a los cuales Dios nos ha dado la bendición de engendrar un hijo.

Recuerdo cuando junto a mi esposa decidimos concebir a nuestro hijo, fue en agosto de 2007 cuando nos propusimos concebir un hijo. Por dos meses lo intentamos y a principios de Octubre de 2007 mi esposa quedo embarazada de mi hijo Uziel, todavía vivo ese momento cuando estaba en mi trabajo y me llamaron para darme la respuesta del examen de embarazo, cuando me dijeron que era positivo sentí algo que jamás en la vida había experimentado, un sentimiento muy distinto a cualquier otro, sentí una alegría inmensa como algo que no puedo explicarte y las lagrimas se asomaron sobre mis ojos, ¡Iba a ser Papá!, toda mi vida había soñado con ese momento, mi garganta tenia un nudo inmenso, para ese entonces mi esposa trabajaba conmigo en la misma empresa, llegue a donde ella y le dije: “¡Vamos a ser Papás!”, estábamos tan felices que no hallábamos que hacer.

Recuerdo que lo primero que hice fue quedarme frente a la computadora soñando despierto e imaginándome el momento en que tuviera a mi hijo en mis brazos, yo sabia que iba a ser varón, Dios ya me lo había dicho, por eso siempre lo soñaba como un varoncito.

Mi hijo Uziel es mi alegría, no se imaginan lo mucho que lo gozo, a veces estoy jugando con el y cuando lo veo sonreír me dan ganas de llorar, no de tristeza, sino de felicidad, porque puedo ver como el es tan feliz a nuestro lado, cada día que pasa es un día mas para disfrutarlo y aprender mas de El y de cómo Dios también tiene mayor amor por nosotros que somos sus hijos que lo que nosotros podemos tener por nuestro hijo terrenal.

Es ahí en donde medito que para nosotros como padres el mayor regalo es experimentar ese hermoso privilegio de ser papás, es por esa razón que en esta época mas allá de cualquier cosa, nosotros como padres debemos darle gracias a Dios por permitirnos experimentar estas sensaciones tan fuera serie que nuestros hijos nos regalan.

Ahora casi un año después de haberme estrenado como papá puedo reconocer que he aprendido mas de Dios y de su trato a nosotros, en muchas ocasiones al ver como protejo a mi hijo y como hago cualquier cosa para el me doy cuenta que el amor de Padre de Dios es millones de veces mayor para nosotros.

Es hasta esos momentos en donde comparo el amor que tengo hacia mi hijo y el amor que Dios tiene para nosotros en donde entiendo a totalidad este pasaje bíblico:

“¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” (Lucas 11: 11-13)

Sin duda el amor que tenemos hacia nuestros hijos nunca será comparable con el amor que Dios tiene para nosotros, es por esa razón que si tu por cosas de la vida no experimentaste la protección, cuidado o amor de un padre terrenal, no tienes porque sentirte mal o triste, pues la Palabra del Señor te habla directamente a ti y te dice:

"Aunque mi padre y mi madre me dejaran,
Con todo, Jehová me recogerá".
(Salmos 27:10)

Dios es tu Padre y por lo tanto eres su alegría, si mi hijo Uziel es una alegría diaria para mi, así cada uno de nosotros somos la alegría de nuestro Dios y mas cuando hacemos su voluntad.

Vivamos cada día para darle alegrías a nuestro Padre y que se sienta feliz de tener hijos justos y sabios que caminan en su santa voluntad.

Autor: Enrique Monterroza