Por tu apoyo, tu cariño, por tus atenciones,
tu comprensión, sobre todo por tu paciencia.
Gracias papá del Corazón. Te quiero mucho...

Todavía me acuerdo, papá, de aquellas mañanas
en que sentía tu beso en mi frente, tus manos alisando mi cabello,
arreglando los cobertores y después saliendo de mi cuarto de puntillas.

Yo fingía que estaba durmiendo, papá.

Como me gustaba escuchar tus pasos llegando cerca
de mi cama, sentir como tus ojos me veían con tanto amor
(casi con devoción).
Me adormecía dulcemente, soñaba con ángeles vestidos
de todos los colores y todos ellos tenían la cara igual a la tuya.
Me despertaba, todavía bajo la magia de tu toque,
de tu cariño, de tu presencia angelical y protectora.

Tu siempre me pareciste el mejor de todos los hombres,
el más inteligente, el más sabio, el más feliz con
solo saberme en el mundo ... yo, tu semilla germinada,
tu fruto favorito, tu flor mejor cuidada.

Todavía me acuerdo, papá, de cuando jugaba en el patio,
de los regaños por mis travesuras, de tu remordimiento posterior.

¿Sabes, papá ?
Yo me aprovechaba de tus remordimientos para pedirte
cosas que quería, solo para sentir que, a pesar de mis diabluras,
me amabas por encima de todo y siempre me perdonabas.
Incluso acababas por encontrarlo gracioso ... ¿No era así, papá?

En medio de esos recuerdos, siento ganas de partir contigo
para la "Tierra de Nunca Crecer", donde las lágrimas
son de mañas, de mimos, de berrinches ... ¡ Que ganas, papá !

¡ Hoy soy fruta madura, una planta que creció, una flor totalmente
abierta en un jardín donde pasan tantas personas, papá !

Mirando a toda esa gente, me imagino que todos (o casi todos)
se sienten como yo. Eso me consuela y me hace seguir adelante,
me hace ir al encuentro de la felicidad, que tu
siempre me aseguraste que existe.

No estoy triste, papá.
Solamente siento nostalgia, siento falta de ti a mi lado como antes.

Es por lo que ahora te abro mi corazón, mi alma y todo mi sentimiento.
Ningún otro hombre dejará tanta huella en mi vida como tu la has dejado.
Nadie invadirá éste lugar en mi, donde para siempre
has de morar y donde siempre viviste.

Papá, abraza mis recuerdos, mis nostalgias y todo mi amor.