Cuando yo me vaya, déjenme ir…
Tengo muchas cosas que hacer y ver.
No se aten a mi con sus lagrimas.

Por los hermosos años que vivimos juntos
demos gracias a DIOS.

Yo les di mi AMOR. Ustedes pensarán
en la alegría que me manifestaron.

Les doy las GRACIAS a cada uno de
USTEDES por el AMOR que me brindaron,
pero ahora tengo que viajar sola.

Si tienen que llorar, lloren un momento,
dejen que la FE en DIOS conforme su pena…

Sólo nos separaremos por un tiempo, mantengan
los recuerdos en sus corazones.

Aunque no me miren ni me puedan tocar,
YO ESTARE CERCA DE USTEDES.

Sentirán el calor de mi AMOR en sus corazones.

Cuando ustedes tengan que viajar
por este camino, yo los recibiré con una sonrisa
y les diré:

¡SEAN BIENVENIDOS!

Y ya nunca nos separaremos.

¡ QUE DIOS LOS BENDIGA!

Francisco Manuel Sordo Mendoza [chinchachoma84@hotmail.com]