El corazón de mujer tiene gran capacidad: ama intensamente, perdona una y otra vez, miles de veces… por amor disculpa los defectos y malos hábitos de su pareja, incluso puede llegar a culparse de las infidelidades del hombre, de su falta de atención y descuidos… Las cosas que el corazón de la mujer es capaz de soportar son innumerables.

Pero, ¿qué pasa cuando es la mujer quien está enamorada de la persona equivocada, y se aferra a él a pesar de saber que es un hombre casado?

La mujer sabe que en la vida de ese hombre nunca podrá ocupar un lugar que le de la seguridad de un hogar, nunca podrá ser más que la otra… pero aún así, se empeña en seguir con ese hombre que la usa y la mantiene a la sombra,  le dice muchísimas mentiras que la mujer cree, porque creerlas la hace feliz aunque sabe que la situación nunca cambiará, y aún así se niega a aceptarlo abiertamente.

Y sigue en esa relación gozando de una felicidad ficticia, de un amor falso que sólo existe en su mente, y se miente a si misma, le miente a quien pueda y justifica con excusas una relación que sabe que nunca será estable.

Miremos las excusas de la mujer que es amante para justificar sus acciones y más aún, para justificar a su amante:

  1. Él encontró en mí lo que no tiene en su casa.
  2. Me trata como ninguno me ha tratado.
  3. Ellos ya no duermen juntos, sólo está con ella por sus hijos.
  4. Yo he tratado de dejarlo, pero él me dice que me ama.
  5. Por ahora soy feliz con él, no hago daño a nadie.
  6. Él es maravilloso conmigo, siempre está pendiente de mí.
  7. No quiero ser esposa, ya lo fui una vez y sufrí mucho.
  8. No se necesita de un papel firmado para amar y ser amada.
  9. No soy culpable de sus problemas, ese hogar ya estaba destruido antes que yo llegara.
  10. El amor y la felicidad no la da el estado civil.

Y mientras se usan estas excusas él sigue disfrutando de la comodidad de un hogar a la vez que de las delicias prohibidas de una mujer amante, una mujer a la que roba su tiempo y juventud, incluso quitándole la oportunidad de conocer y compartir con personas como ella, libres y sin compromisos, y que sí podrían estar dispuestos a darles una vida digna y sin tener que esconderse.

La amante disculpa al hombre que ama, encuentra toda clase de excusas para seguir en una relación de la que realmente sabe que un día llegará a su fin, porque sabe que nada es para siempre. Aún así cree en todas esas falsedades, engañándose a sí misma, en su mente las hace verdades, se siente la “salvadora” de ese “pobrecito hombre”que le dice lo mucho que sufre y lo poco que se comprende con su mujer que es “muy mala, no lo entiende” y de lo solo que se siente, pero no le explica cómo estando tan solo tiene con “esa mala mujer” un hijo recién nacido, o a punto de nacer.

¿No será entonces tiempo de pensar, que decir “te amo”, no es suficiente?

El amor se demuestra con el comportamiento y hasta con renunciar, ¿no debían ellos renunciar a esa mujer que no es su esposa? Muchas veces se piensa equivocadamente que no pueden dejarlo por miedo a la soledad, ¿acaso no lo están cuando el hombre se va a su hogar? Más aún, no se piensa en lo solas que se quedarán cuando él se aburra y se busque otra que le crea sus mentiras, porque algo hay de cierto en todo esto, el hombre o la mujer que engañan una vez, engañan otra y otra y muchas veces más, mientras haya mujeres que sólo piensan en el momento, que no piensen en la esposa y los hijos que están en alguna parte, esperando por el padre, por el esposo infiel, traicionero que no le importa cuántas mujeres lloren y sufran por su lujuria e instintos que necesita saciar.

Por amor somos capaces de todo…
¿Pero no te gustaría ser siempre la primera?

Espero tus comentarios.
Con el cariño de siempre:
Amanecer cautiva del amor.