¿Por qué nos volvemos invisibles para nuestras parejas?
¿Hay que expresar lo que una siente por el otro cuando éste no tiene el menor interés?
Hola amigas, aquí vamos al ataque de nuevo…
Ay, los hombres me saldrán odiando por esto…
Es de noche, estoy mirando la TV, a mi lado mi compañero está mirando sus partidos, sus programas que nunca coinciden con los míos…
Me hace la pregunta del día, “¿cómo has estado?”.
Y sin esperar a que le cuente lo que me pasa, me dice, “¡Ah, que bueno, hoy es el día del partido de mi equipo favorito!”
Yo me quedo con la palabra en la boca pues aún no le he podido responder lo que me ha preguntado. Me da mucha rabia, guardo silencio… y de ahí en adelante a todo lo que me dice yo sólo le doy una leve sonrisa mientras pienso en otras cosas. Y me pregunto:
¿Por qué yo tengo que estar siempre dispuesta a escucharlo aun en sus peores tonteras?
Si él no se preocupa en absoluto de mí la pena me va llegando acompañada de la soledad. Me asomo a mi ventana, mi mente piensa en otras cosas y la más importante: “¡Quiero estar lejos de aquí!”
Muchas veces lloro y no se da cuenta, también trato que no se percate de mis lágrimas pues ya no me interesa que se preocupe por mí…
Estoy cambiando, ya no me importa tanto qué hace o deja de hacer.
Así como él ha perdido su interés en mí, a mí también se me va muriendo el amor que le tenía, ya no me causa gracia, ya no lo encuentro ni atractivo, ya no me queda casi nada, digo casi, porque aún está en nuestra casa, aún es mi compañero, pero sólo porque me falta valor de dejarle, o quizás porque tengo la esperanza de que un día cambie (¡Qué cosas digo, si eso es imposible!).
Vive sólo para él y por él, ya no me escucha, ya no me habla.
No sabe si hoy estoy linda, si me compré algo nuevo, si cambié de peinado.
No sabe nada de mí, le soy invisible.
No hay nada más triste amigas que vivir así, hay que luchar para salir de ese letargo, hacerse valer, decir ¡Basta!
Soy mujer, yo puedo hacer más cosas que esperar a un hombre que llegue sólo a cenar y a dormir…
¿Nos merecemos más, verdad?
Y estas cosas son muy simples, estoy segura que habrá más detalles.
Habrá mucho más problemas, sólo doy ejemplos…
Tratemos que nos escuchen, que la voz nuestra es tan importante como la de ellos
No dejemos que nos quiten nuestra dignidad.
Se da amor a quien nos da amor, se da frialdad a quien nos enfrió.
Nuestro amor es tan grande que jamás hombre alguno lo podrá superar.
Somos madres, hijas, esposas, profesionales. Y muchas veces todas estas cosas y muchas más las hace una sola mujer.
¿Merecemos este silencio?
Piénsalo.
Las quiero mucho
Shoshan

eliza dijo
cuando el amor se vuelve rutina, todo se acaba. muchas veces pasa que cuando nos casamos o nos acompañamos ellos se vuelven frios pues dicen si ya la tengo en la casa. ya de que valen detalles. y eso es lo que hace que el amor se valla muriendo poco a poco, porque les dejamos de interesar a los hombres. pero ellos piensan que solo por que estamos con ellos otros hombres nos dejan de ver y esta muy equivocados,muchas veces cuando mas comprometidas estamos mas hombres nos salen. mas nos tienta el diablo. piensenlo hombres, antes de casarse, porque el matrimoniop es para siempre.
24 Noviembre 2010 | 03:38 PM