¿Se puede matar el amor?
El amor no se puede matar, es un sentimiento, algo que se lleva muy dentro del corazón pero que no se ve, sólo se siente y se vive. Ese es el motivo por el que cuando alguien nos destroza la vida llegamos a sentir que nos falta el aire para respirar, el corazón se nos paraliza y no somos capaces de creer que podrá llegar un nuevo día en el que a quien tanto amas no le tengas más a tu lado. Lo que se siente es una impotencia tota y un dolor incontenible. Ante tanto dolor, matar al amor se nos vuelve indispensable
¿Pero, cómo matamos este amor que nos ha destrozado la vida?
No se puede, es algo intangible, es un sentir que está con nosotras mismas y debemos aprender a vivir con ese dolor. Debemos tomar la determinación de seguir adelante pese a tener ese dolor dentro de nuestro corazón para no morir de amor. Porque sí, literalmente sentimos precisamente eso, que “morimos de amor”, pues es un luto que se lleva dentro y que sólo con las lágrimas va aliviando nuestras penas.
El amor no se mata, pero muere con nuestros hechos, con nuestro egoísmo cuando no sabemos cuidar bien lo que alguien con tanto amor nos da. Siempre se dice que al amor “hay que cuidarlo”, y es cierto, hay que cuidarlo como a un bebé, como a una flor que hay que alimentar cada día para que crezca saludable y se agrande.
Son muchos los factores los que nos llevan a dejar de lado aquello que se ama, y por mucho amor que se pueda sentir, nadie puede vivir una vida en soledad. Es importante tomar las cosas del corazón en serio, tomarlas con amor. Una relación basada en el amor y la verdad debe ser tomada con seriedad, compromiso, determinación, voluntad, sacrificio y mucha seriedad, pues lo vale.
Típicas cosas que permiten dejar morir al amor:
- El abandono y descuido del amor y la relación.
- Dar todo por sentado.
Es común en las relaciones que fracasan, que se acabe dando por sentado que se nos ama o se saben amados por nosotras, que hagas lo que hagas el amor seguirá presente. Pero no, al amor hay que cuidarlo y reafirmarlo. - Muere el amor de cansancio por esperar que el otro cambie, lo cual nunca sucede.
- Por descuido, por no haberlo mimado… Así el amor se va, como arena entre los dedos.
- Cuando endeudas a tu esposo más de lo que él gana.
- Matas el amor cuando eres infiel, incapaz de tomar responsabilidades, cuando no tomas la vida en serio.
- Cuando tomas decisiones importantes por tu propia cuenta, sin consultar a tu pareja.
Y así podría seguir enumerando cosas, pero cada una de nosotras sabemos como se mata o nos matan el amor que es una forma simbólica de describir el proceso, pues en realidad al amor no se le puede matar pero muere lentamente cuando lo abandonas o cuando lo que haces es culpar a tu pareja de todo lo malo de la relación, lo cual no es verdad, porque el amor es cuestión de dos.
El amor puede llegar a ser lo más hermoso en nuestra vida, pero siempre que uno de los dos lo estropea y lo daña, queda con heridas que difícilmente son sanadas. Sucede algo muy parecido a cuando fallece un ser amado, que se va para no regresar jamás: cuando el amor se va ya no vuelve más, por eso es tan difícil la reconciliación.
En los momentos de dolor desearíamos poder matar al amor, el sentimiento que tenemos en nuestro corazón y el cual fue traicionado o herido con gravedad… Pero no es posible matar al amor que una misma siente con la sencillez de matar a una mosca o un ratón. El amor es algo que se siente en lo profundo del corazón, y siempre permanece ahí, aunque sea en un rincón. Cuando necesitaríamos matar al amor, para dejar de sufrir, no podemos, y la tristeza nos embarga, pero podemos encontrar consuelo en la familia y amigos, y sobretodo, podemos encontrar dentro de nosotras mismas la fuerza y voluntad necesaria para salir del problema que afrontamos.
Hay que saber cuidar a quien nos da su amor, o tendremos una vida llena de amarguras y tristezas, siempre tengamos presente que los pequeños detalles hacen las grandes diferencias.
El amor no se puede matar… pero puede morir. Por eso es tan importante cuidarlo y mimarlo cuando se tiene.
Shoshan
